logo
face twitter instagram blog

NOTICIA

EL PRIMERO EN NADAR 60 KILÓMETROS
EN LA LAGUNA MAR CHIQUITA

Noticia del 24/10/2006 - LA VOZ DEL INTERIOR (ARGENTINA)

Es el vasco Carlos Peña, que participa de la Semana Vasco Argentina.

La misión está cumplida. El nadador vasco Carlos Peña ya puede agregarle una muesca a sus patas de rana o hacerle una marca a su traje de neopreno porque completó su objetivo de cubrir, en el primer hombre en realizar una hazaña de estas características en el Mar de Ansenuza. El hombre desafió a la mar y la venció. No le fue fácil, porque las condiciones propias de la laguna (alto oleaje, sol y salinidad) le complicaron la travesía. El evento fue la antesala de la Semana Vasco Argentina (Euskal-Etxea), que este año tiene como sede central a la provincia de Córdoba.

En cada desafío realizado (Peña lleva 17 años nadando lagos y ríos del mundo) lo acompaña Jesús Remírez, quien va en Kayak al lado del nadador marcándole el rumbo y dándole, cada hora, comida y bebida. En esta oportunidad. Ambos estuvieron asegurados por la presencia de una lancha del Ministerio de Seguridad de la Provincia, en la que también viajaba el médico Alberto Silva. El equipo se completa con Román Aguirre Zabaleta, del Centro Vaco de Córdoba, quien se encarga de la organización y los permisos correspondientes.

La travesía comenzó el viernes día 20 de octubre y concluyó a las 15:30 del domingo 23. Las tres etapas en que se completó el desafío implicaron un promedio diario de siete horas en el agua. El viernes partieron desde Rosario del Saladillo y llegaron a la costa a la altura de la isla El Mistolar; desde allí reiniciaron al día siguiente hasta Campo Mare y partieron, el domingo, hasta llegar a la playita del Petit Bar, en Miramar.

“Lo primero que hice cuando llegamos fue sacarme el traje de neopreno y ponerme la camiseta de Argentina”, le dijo Carlos a La Voz del Interior.

Dijo que el mayor inconveniente fue el de la salinidad. Aclaró que, si bien suele nadar en el Cantábrico, no tiene tanta sal como la laguna. “Además, el viento fue terrible. El Domingo estaba fuerte y las olas que levantaba me tiraban permanentemente hacia la costa por lo que Jesús debía corregirme constantemente el rumbo y eso me cansó mucho”, agregó Carlos.

<< volver

© Copyright 2010 Carlos Peña | Inicio | Contacto | Mapa del Sitio |